Poros dilatados:

Los poros son la conexión de nuestra piel con el exterior tanto para absorber nutrientes como para eliminar desechos, la salida natural de las glándulas sebáceas al exterior, a través de la que el cuerpo elimina toxinas y otras sustancias con ayuda del sudor.

El poro dilatado es un problema que preocupa a muchas mujeres, también a hombres y jóvenes, aunque no ocasiona generalmente ningún problema, sí es cierto que da a la piel una imagen poco estética. Cuando tenemos el poro dilatado, nuestra piel no se ve fina y suele ensuciarse más fácilmente. El problema es que cuesta mucho cerrar el poro o disminuir su tamaño cuando es demasiado grande.

Las causas de los poros dilatados son muchas y variadas:

  • El exceso de sebo.
  • El paso del tiempo.
  • El sexo.
  • Estrés.
  • Tabaco.

Para evitar dichos poros se pueden realizar distintas rutinas: Lo primero, se debe mantener la piel limpia. Usar productos que lleven arcilla ya que limpia en profundidad y llena la epidermis con minerales que nutren la piel. Usar productos que lleven en sus principales ingredientes antioxidantes tan conocidos y potentes como la vitamina C, la E o incluso el ácido glicólico.

Para evitar perder firmeza existen otros aliados como el retinol y el ácido hialurónico, que hidratan más en profundidad la piel.