Reafirmante:

La flacidez en la piel es, junto con las arrugas y las manchas, uno de los signos más relevantes con el paso de los años. Alrededor de los 30 años los primeros síntomas de flacidez aparecen en la piel del rostro principalmente a través de: ojeras, papadas, bolsas… En términos sencillos, estamos hablando de la pérdida de la tensión de la piel o del músculo a causa de la degeneración de las fibras de colágeno y elastina, encargadas de aportar resistencia y elasticidad a la piel respectivamente.

Para combatir esta flacidez en la piel es de vital importancia seguir una dieta sana y equilibrada y olvidarse de las dietas milagro (con bajadas bruscas de peso) comiendo más frutas, verduras y bebiendo más agua. A la vez, volverse más activo haciendo deporte a diario con ejercicios específicos para tonificar las zonas más flácidas del cuerpo ayudará a retrasar ese signo.

También, igual que sucede con la hidratación cutánea, luchar contra la exposición solar, el estrés, los nervios, la contaminación (de cualquier tipo) será muy beneficioso.